Proyecto Némesis, parte 1, es mi primer libro. Poesía, relato y una historia paso a paso no menos interesante. Desarrollé durante mi juventud casi todo el contenido, desde los 17 años, pasando por los 25 y terminando en los 30 y pocos. Todo el material escrito viajó en papel conmigo desde Chile a España hace casi 20 años.
Fui un lector apoyado por las estanterías repletas de libros que existían en mi casa. Mi padres, ambos profesores, se nutrían de todo ese material para sus trabajos tanto para su cultivo propio. Cayeron en mis manos autores como Ray Bradbury, Vicente Huidobro, Baldomero Lillo o George Orwell, pasaron los años y aterrizaron en mis ojos libros como "Hojas de Parra", "La Casa de los Espíritus" o "El Viejo y el Mar". Pese a que los ochentas eran años de complejidad para obtener acceso a diversos autores o libros en mi país, tuve acceso a mucha literatura que marcó mi forma de ver cómo diversos autores reflexionan sobre el mundo y lo dan a conocer.
Estudié guitarra popular y a fines de los ochentas fundé una banda de tendencia rock metal que me llevó a conocer mucho de ese estilo de música y sus letras, con una orientación clara hacia la protesta y el devenir de la humanidad frente a un sociedad nihilista y capitalista de la que con certeza formé parte y fui adoctrinado para ella.
El paso del tiempo
Tal vez la época más creativa que tuvo mi pluma fue entre los 21 a 25 años, pero también fue relevante el comienzo del siglo actual, cuando retomé la creación de piezas poéticas y decidí algún día dar vida en un libro a todo ese material creado en momentos muy relevantes de mi existencia.
Tuve la suerte de participar en un seminario, especializado en la creación poética, a la cabeza de Raúl Zurita, creador insigne y recientemente puesto en carrera por la opinión pública como serio candidato al Nobel. Su influencia, así como la de Nicanor Parra y Vicente Huidobro marcaron con fuerza mi estilo literario conformando una narrativa que me atrevo a calificar como metafísica y creacionista. Por otra parte pasé años leyendo y observando la narrativa de canciones de tendencia metalera y analizando sus estructuras a veces de crítica social y otras de entera creatividad enjuiciadora del momento social donde se desarrollaban. Muchas agrapaciones de Chile, Brasil, Noruega, Suecia o Estados Unidos verbalizaron a través de sus canciones esa visión de la humanidad que me cautivó, como lo hizo la lectura de Walt Whitman, Arthur Rimbaud o Rainer Maria Rilke. Creadores eternos.
Proyecto Némesis
Orienté este texto que lees a modo de introducción sobre mi propio camino literario y claro no puedo dejar de acompañar con algunas líneas la razón de ser de este "Proyecto Némesis". El paso de los años fue derivando en una línea de creación libre, no buscada, que llegó y encontró su propio espacio. Los pasos siguientes no fueron planificar una obra literaria ni nada por el estilo, tan solo algunos puñados de escritos tenían nombres de capítulos que los agrupaban, dependiendo la tendencia de los párrafos.
El nacimiento final del libro fue durante 2022, cuando decidí dar la oportunidad a cada poema de ver la luz y presentarse en sociedad. El año 2023 fue el año de transcripción desde el papel de la totalidad del material, correcciones y creación de algunos párrafos de actualización. A mediados de ese año ya contaba con el apoyo de Gonzalo Díaz Letelier, filósofo chileno, quien desarrolló el prólogo de esta primera parte de tres, que conforman Proyecto Némesis.
No busco profundizar en qué es la "Némesis" que da título a la trilogía, puesto que además de la diosa el concepto está muy de moda en Europa considerándose como "justicia retributiva", "venganza", "enemigo total" o "justicia poética". Es precisamente en la lectura donde podrás encontrar las piezas que dan vida al libro y sus nexos con la diosa griega y su espejo romana "Invidia".